Tiro libre directo, indirecto y penalti en fútbol
El tiro libre es una de las jugadas más icónicas del fútbol. Ocurre cuando se sanciona una falta y el equipo afectado tiene la oportunidad de reiniciar el juego. Existen dos variantes principales: el tiro libre directo, que permite disparar directamente al arco, y el tiro libre indirecto, donde otro jugador debe tocar el balón antes de intentar el gol. Ambas requieren precisión, técnica y estrategia.
La emoción del penalti en fútbol se siente también en estas jugadas. Un tiro libre directo puede cambiar el curso del partido. El tiro libre indirecto, por su parte, exige coordinación perfecta entre compañeros. Estas acciones resumen la esencia del fútbol: habilidad, táctica y el eterno deseo de marcar.
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¿Qué es el tiro libre?
El tiro libre es uno de los momentos más estratégicos y emocionantes del fútbol. Se concede tras una infracción, brindando al equipo afectado la posibilidad de reiniciar el juego. En el terreno de juego, cada tiro libre es una oportunidad para demostrar técnica, precisión y creatividad. A veces, puede ser el punto de inflexión en un partido.
Existen dos tipos principales de tiro libre: el tiro libre directo y el tiro libre indirecto. En el tiro libre directo, el ejecutor puede intentar un disparo directo al arco para buscar el gol. Este tipo de jugada suele desatar gritos de emoción, especialmente cuando el balón entra al ángulo. En cambio, en el indirecto requiere un toque previo de otro jugador antes de que el balón pueda dirigirse a portería. Esta variante exige coordinación entre compañeros y, a menudo, resulta en jugadas elaboradas que desafían a la defensa.
El impacto del tiro libre puede ser tan decisivo como el de un penalti en fútbol. Ambas jugadas se viven con intensidad, tanto por los jugadores como por los aficionados. La diferencia radica en la distancia y las condiciones de ejecución. Mientras el penalti en fútbol se ejecuta desde el punto de penalti con solo el portero frente al tirador, el tiro directo y en el indirecto suelen enfrentarse a una barrera defensiva, añadiendo dificultad y espectáculo.
Dominar el arte del tiro libre requiere concentración y práctica constante. Quien lo ejecuta con maestría puede cambiar el rumbo de cualquier partido, dejando su huella en la historia del fútbol.
Reglas del tiro libre
Las reglas del tiro libre son fundamentales en el fútbol. Se aplican cuando se sanciona una infracción y el equipo afectado tiene la oportunidad de reanudar el juego. Un tiro libre puede ejecutarse desde cualquier parte del campo, dependiendo de la ubicación de la falta. Esta acción da ventaja al equipo que lo realiza, siempre bajo las condiciones que establece el reglamento. Existen dos tipos principales:
- El tiro libre directo: El balón puede dirigirse directamente al arco. Si entra en la portería contraria sin tocar a nadie más, el gol será válido.
- El tiro libre indirecto: El balón debe tocar a otro jugador antes de que se pueda anotar. Esta variante suele generar jugadas más estratégicas y planificadas.
Además, existen otras reglas a seguir:
- El balón debe estar completamente detenido antes de ejecutar cualquier tipo de tiro libre.
- Los jugadores contrarios deben colocarse a una distancia mínima de 9,15 metros hasta que se realice el disparo. Si no se cumplen estas condiciones, el árbitro puede repetir la jugada o sancionar al infractor.
El impacto de un tiro libre puede ser tan determinante como el de un penalti en fútbol. Aunque el penalti en fútbol se ejecuta desde una distancia fija de 11 metros, el tiro directo puede realizarse desde distintos puntos, con el desafío añadido de superar la barrera defensiva. Dominar estas reglas y ejecutarlas con precisión puede marcar la diferencia en el resultado de un partido.

¿Cómo se ejecutan los tiros libres?
Todos los tiros libres se ejecutan desde el lugar donde se produce la infracción, salvo ciertas excepciones. En el caso del tiro indirecto a favor del equipo atacante dentro del área de meta rival, este debe realizarse desde el punto más cercano de la línea del área de meta que corre paralelo a la línea de fondo. Por otro lado, los tiros libres para el equipo defensor dentro de su área de portería pueden ejecutarse desde cualquier lugar dentro de esa zona.
Cuando la infracción involucra a un jugador que entra, sale o vuelve a entrar al campo sin permiso, el tiro libre se realiza desde la posición del balón al momento de detenerse el juego. Sin embargo, si la infracción ocurre fuera del terreno de juego, el tiro libre se ejecuta en la línea fronteriza más cercana. En caso de que se trate de una infracción de tiro directo y ocurra dentro del área penal, se concederá un penalti en fútbol.
El balón debe estar completamente inmóvil al momento de ejecutar cualquier tiro libre. Además, el ejecutor no puede tocar el balón por segunda vez hasta que otro jugador lo haya tocado. Los compañeros de equipo del ejecutor también tienen restricciones. Si el equipo defensor forma una barrera de tres o más jugadores, los atacantes deben mantenerse a un metro de distancia hasta que el balón esté en juego.
Una aplicación incorrecta de estas reglas ocurrió en el Almería-Sabadell en 2021. Durante el tiro indirecto, los atacantes se posicionaron a menos de un metro de la barrera defensiva. A pesar de esto, el gol fue validado erróneamente, rompiendo las normas. Los tiros libres son jugadas reglamentadas que exigen precisión tanto en su ejecución como en su interpretación.
Mejores goles y lanzadores de tiro libre directo y tiro libre indirecto
El tiro libre directo es una de las jugadas más espectaculares del fútbol. En él se han marcado goles históricos que quedaron grabados en la memoria de los aficionados. Roberto Carlos firmó uno de los más icónicos en 1997. Durante la Copa Confederaciones, frente a Francia, lanzó un disparo curvado a 137 kilómetros por hora que desafió la lógica. Otro tanto inolvidable fue el de Ronald Koeman en la final de la Copa de Europa de 1992. Su tiro libre directo en Wembley le dio al Barcelona su primer título continental.
Cristiano Ronaldo y Lionel Messi también están entre los mejores especialistas de tiro libre directo. Ronaldo perfeccionó una técnica basada en la potencia y el efecto, inspirada en la ‘folha seca’ de Didí. Messi, por su parte, añade precisión milimétrica. Su capacidad para leer las barreras le ha obligado a los rivales a idear estrategias defensivas únicas. Algunos equipos han probado colocar jugadores tumbados detrás de la barrera para bloquear tiros rasos. Sin embargo, esta táctica tiene riesgos, como el caso de Koke, que concedió un penalti en fútbol tras un golpe accidental en la mano.
El reglamento de los tiros libres establece normas estrictas. Los rivales deben estar a 9,15 metros del balón o fuera del área penal si el lanzamiento ocurre allí. Además, los jugadores del equipo atacante deben mantenerse a un metro de distancia de la barrera cuando esta tiene tres o más hombres. Si no cumplen, se sanciona un tiro libre indirecto.
La genialidad de jugadores como Maradona, Beckham o Ronaldinho ha hecho del tiro directo un arte. Cada gol es una mezcla de técnica, talento y preparación, manteniendo esta jugada entre las más admiradas del fútbol.
¿Se puede marcar un autogol de libre directo o indirecto?
El reglamento del fútbol tiene reglas claras sobre los goles en un tiro libre. Si un jugador ejecuta un tiro libre directo o un tiro indirecto hacia su propia portería y el balón entra sin que nadie más lo toque, el gol no es válido. En lugar de concederse un gol en contra, el árbitro sancionará un saque de esquina a favor del equipo contrario. Esta norma garantiza que no se puedan marcar autogoles de manera directa en estas jugadas.
En el caso del tiro indirecto, el balón debe ser tocado por otro jugador antes de considerarse en juego. Si nadie lo toca y cruza la línea de meta, tampoco se otorgará un gol. En cambio, se aplicará la misma regla de conceder un saque de esquina al equipo rival. Esto asegura que el objetivo principal de un el tiro indirecto sea la cooperación y no un disparo directo, incluso si ocurre hacia la propia portería.
La situación cambia si un jugador, al intentar despejar o interceptar un tiro directo o el tiro indirecto del equipo contrario, envía el balón a su propia portería. En ese caso, el autogol será válido. Este tipo de jugadas suelen ser impredecibles y muchas veces generan confusión entre los jugadores.
En jugadas como estas, la claridad en la ejecución y la atención a las reglas son esenciales. Tanto el tiro libre directo como el tiro indirecto tienen normas específicas que los diferencian de otras acciones del juego, como el penalti en fútbol, y conocerlas evita errores que puedan decidir un partido.
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